jueves, 30 de septiembre de 2021

Poema 5

 Llorar a tropezones

como si ya no estuvieras,

temblar como tiembla

el rayo en la tierra,

afirmarse el pecho

por que algo expulsa

de manera indomable

esperanzas,

y estoy mirando la ventana

dibujos, mandalas

cada forma se transforma

en tu forma

y aplaudo pasiones 

con mi garganta abierta

todo para saber que aún

sigues allí.


Y el tiempo me ha curtido

los nervios de ternura

cuando tengo que ser paciente

con las costras del alma

que se caen de a poco

para revelar que aún

somos niñxs que lloran

en la esquina más imperturbable

del mundo.


Y allí estás,

parada en un espacio imaginario

cada día, todo el día,

y te insisto 

la luna absurda de mi pecho

para que nunca más

te sientas sola.


Y te escribo como si

fueras tú la frágil

mientras mis manos se deshacen

de a poco ante la incertidumbre,

ante el miedo de aquel día

que partas.


¿Podré elevar mis pañuelos blancos,

cuando el tren tome marcha, 

y a mi me toque esperar

entre primaveras 

y ansiedades?


Lo cierto

es que te amo

de tiempos que aún

no llegan, 

de tiempos

que ya fueron

de la nostalgia infinita

que es ser

el uno para el otro

pero

totalmente distintxs.


Y lloro a tropezones

como el rayo en la tierra

como el pecho indomable

la esperanza

y la luna absurda

que insisto en regalarte.