jueves, 20 de mayo de 2021

Poema 2

Se abraza a sí misma, la luz 
como enredadera del canto 
que recoge tiernamente nuestras tristezas. 
Miradas perdidas, 
dentro de un gran cráter azul. 
Una baba de lirio  
un sorbo de luna 
y la estación que creamos 
dentro del dormitorio, 
donde el viento corre, 
las hojas caen, 
el cuerpo suda. 
La línea es una mentira 
la piel redondea infinitamente 
lágrimas secas, invisibles 
y por algún extraño motivo 
que aún desconocemos, 
podemos ver. 

Entra un rayo espectral 
de nuestros silencios, 
y nos recuerda que todo es incierto, 
que trepidan los huesos de la ansiedad, 
y que el sonido del polvo que pisamos 
es nuestro refugio imaginario. 

Miramos como si viéramos todo 
y hay tanto que desconocemos, 
pues la vida nos tiene preparado 
un banquete de  
incertidumbres, penas, 
placeres e iluminaciones. 

Recuerda cuando digo 
que todo lo que sale de mis cuencas 
es tan real como la pena que ocultas 
bajo ese manto carbonizado de desierto, 
más yo te abrazo y espero paciente 
la caída hacia tus profundidades 
en la espera de encontrarme 
con bestias  
para posar mi mano en su respiración 
y dormir (quien sabe) un poco mejor esta noche. 

domingo, 9 de mayo de 2021

En este infierno

Desenredaría mi corazón

de toda frágil desnudez,

de la mayúscula forma 

de hablar del contorno 

que no existe,

más en lo basto 

suenan lápidas a lo lejos

y el aire que impulsan al caer

empolva el mar por encima,

lo tiñe de un espeso multicolor

indeterminado y confuso

 

más no se seca.


Hablo de lo que nos concierne,

lo que constantemente nos derrota,

aquello del bien y el mal,

del ser o no ser

tomar o no acción de algo

ser rayo que hiende el espacio

y terminar de abrir las heridas

para luego alegar soledad.


Cuando terminan de irse las palabras

(no se a donde)

sentimos la caída saturada

de ruido mudo

- como una cámara

enloquecedora -

y nos perdemos de toda

soltura del alma.


Pero en este infierno 

también estoy.