domingo, 3 de noviembre de 2024

Sombra me desvelo

Sombra me desvelo

Sin que nadie sepa

Soy una pregunta eterna

Un malestar de estómago

Lo gris de la ansiedad

Roe la caja que es su hogar

¿Por qué todos menos yo?

El miedo se dobla a si mismo

Cómo el borde de una carta

Qué no quiero volver a leer

¿A quien le temo está vez?

De nuevo me asusta el desvelo

De nuevo algo susurra pasado

¿Será que tengo hambre?

Necesito envoltorio 

Para mis nervios expuestos

Sonreírle de nuevo 

Y odiar desde aquí

Adentro

Miro lejana la casa que anhelo

Miro lejano, aún, al tipo que habita

Y tomo la última fotografía

(Con alta exposición)

Al desastre que forma

El vuelo

 infinito de mis dudas.


5 minutos

Veo:
Una mariposa revolotea buscando sol
En el patio de un mall
-Trabajo allí-
Salí a fumar en los escondidos
5 minutos que me regalo
Pienso que se trata de un suceso magnifico
De dimensiones colosales
Una mariposa en medio de tanta gente
De tanto consumo
Y maniquíes
Busca sol
Cómo todas las mariposas
Yo busco sol también
E intento revolotear
Entre tanta gente desconocida
Y tanto ruido mental
No estoy del todo bien
Pero disfruto de recibir el sol
-como esa mariposa-
En alguna tarde de invierno
Mientras cierro los ojos
Y dejo batir mis alas.

Y nada más que ahora

Tu ternura no alcanza
Para decirle al universo
Que existen soles más allá
Puesto que es propio sol mudo
Tu tacto lenguaje
Y miras sin saber que miras
Pero miras
Y te quedas
Me abrazas y me aprietas
Y una nebulosa perdida se dibuja
En tu sonrisa
Pero escondes con total gracia
El repicar antiguo 
De algún tronco húmedo
En medio de este bosque
Que son mis manos
Y las tuyas
Y las nuestras
Ahora 
Y nada más
Que ahora.


Todo lo que se llama herida

Tú sabíai que la frase
Que colgaba de tu hocico
No era si no un puñado de camotes
Listo pa pegarme en la caeza
Y por qué no también
En todo lo que se llama herida
Tu sabíai que si me decíai esa wea
Ibai a ganarte el premio grande
El premio del orgullo
Te era más papa enojarte
Te era más papa decirme
"Visteh? Al final yo sabía"
Pero nunca supiste niuna wea
Por qué a pesar de que me quemé
La confianza con la curaera
Siempre fui un weon pulento
Y di todo mi peso en plumas
Pa que cuando voh te cayerai
No te doliera el culo
Y por qué no también
Todo lo que se llama herida.






Pensamos sobre el hálito

Pensamos sobre el hálito 
De una lluvia inversa
Que no somos suficientes
¿Para que? 
¿Para quien?
Los rieles que construí
Se desoxidan 
con la última fotografia
Tu vestido que nunca ocupaste
Algo se alcanza a ver
Más no termina de irse con el viento
A menos que algún aguila hambrienta
Grite tu nombre

Giroscopio de proximidad
Y enervantes atracciones
Juegan a ser piano
Sobre el riel 
Que reluce sin saber
El último adiós

Subimos a lo alto
Y el humo no ahoga
Las piedras ruedan por la falda
Y atosigan los azulillos
De espeso polen 
Las lágrimas de esta primavera

Aún nos alcanza una fumada

Fotografía oxidada de amarillo
Y una luna a plena luz del día
Nos despiden con la lluvia
Y un barranco
Difícil de planear

¿Para qué?
¿Para quién?





De mañana

Despertabas y mirabas su rostro oscuro, hundido por la misma sensación de años, de dormir poco, de dormir mal, de tener el sueño liviano, ojeras que costaba trabajo ganarse, después de todo, no cualquiera daba cara ante años de depresión escondida bajo frases clichés de toda persona triste. 
No quería un abrazo, mucho menos un beso de buenos días, solo te quería ahí, a su lado, en silencio, podías leer un libro mientras, ni se te ocurra mirar el celular. Podrías esperar a que los sueños terminaran de suceder con sus ojos abiertos, o simplemente te levantabas y preparabas tostadas, siempre tostadas, el mismo desayuno por años. Si esperabas te rugían las entrañas, pero el precio de aquello no podía ser otro que una caricia, o un beso, o que se yo, algo que te dictara que estaba allí, pero mucho más importante: que tú estabas ahí. Caricias y besos que no llegaron, entonces te das vuelta y miras su habitación, llena de ella y nada de ti, te agradaba la decoración única, pero todo era tan ajeno, aguantas una lágrima que se juntaba entre el lagrimal y el tabique, la sorbes como si fuera importante no perder ni un poco más de ti. 

Para cuándo ya había movimiento, preguntaste cómo había estado el sueño y entre regaños, hastío e indiferencia una leve palabra, un leve sonido, no te quieren contar tanto, tu hablas sin parar y un movimiento de su cabeza te hace saber que hablas demasiado, que deberías entender, "se trata de sentido común", te dirían, tu no entiendes de lo común, pero callas, es mejor.
Preguntas ¿Que haremos hoy?, Te habla de cosas que ella tiene que hacer, nada de "haremos". Si tú quieres acompañas. Y acompañas. Intentas que se haga tuyo su día también, no lo logras.

Mal augurio, le duele la cabeza otra vez, tu comentas, un tanto paternal, "quizás es por qué fumas antes de dormir", te responden: No. 
Tu sabes que no debes insistir, no seas esa clase de persona, te dices. Crees que todo va a salir mal, entonces comienzas erratico a intentar buscar algo interesante que decir, algo interesante que proponer y para cuando ya quieres hacer algo al respecto ya te han gritado una o dos veces. Concluyes que todo está mal, no entiendes la fórmula, quizás no es tu área de especialidad, quizás acá no aplican tus leyes y te confundes otra vez, te acostumbraste a esa rutina, pero tú querías un abrazo al despertar, un beso entre risas, burlarte de los peinados que la noche se encargó de estilizar, querías más desayunos sentados mirándose, poniendo música, hablar de la luz y sus efectos en la realidad, o de los últimos animales descubiertos este año, querías hablar, había tanto de que hablar. El silencio ya lo tenía la noche. Querías volver a la cama, hacer el amor, las tareas para otro dia, aunque sea solo un día, te hubiera bastado, pero te acostumbraste a la rutina, a su rutina, de alguien que no te veía con ojos de encanto, si no el infinito fractal de ella misma reproducida una y otra vez en su guarida ósea y de cristal, repitiendo frases clichés para evadir la angustiante realidad de no ser capaz de amarte.

- ¿Por qué te quedas?
- "Por amor" - Mientes.

Pero dentro de ti, sabes que no es mentira, amar a alguien que no te ama, no significa que tú no seas capaz de hacerlo, solo eres un tonto corazón que se apiada y se confía de la ilusión que te contaron alguna vez. Crees que después de todo, podrán quererte tal y como estás, con tu gran vendaval de palabras y gestos. 
Pero te encuentras de frente otra vez con alguien repitiendo frases clichés para evadir que estás ahí. 



Frente a un mundo sin ventanas

Aparecemos con cortinas en los bolsillos
Frente a un mundo sin ventanas
Y la sangrienta desazón de mirar
-mas allá-
Nos arremete un cúmulo de pelusas en los labios.

Arrepentimos las miradas tristes
Pero nos colmamos de antojo

A veces nada importa

Sin embargo, nos tapamos con los trapos sucios
Y abrimos una ventana al ombligo lleno de vida,
No podemos alimentarnos más
De lo que no podemos ver.