Hoy donde miro hay espejos
Me miro en el reflejo de los charcos
que dejó la lluvia,
como una fotografía azul,
en donde la luz quedó
capturada distorcionadamente
por el movimiento del agua
en la suciedad negra de las calles
y todo es tan triste.
Oculto del brillo
que deja quemada mi sombra,
abrazo los rituales perdidos
en busca de salvación,
como si estar conmigo mismo
no bastase para entender
que todo se aleja
para luego volver
desdobladamente
a atravesar el espacio
y mostrar que nada es tan terrible
después de todo.
Evolucionan los rostros
lentamente hacia mi mismo,
veo espejos en todas partes,
espejos que reflejan lo que indolentemente
dejo afuera, para luego
alegar soledad.
Que hipócrita es el dolor
de la ilusión.
Vuelve la lluvia y los espejos,
el negativo de la luz
se hace materia en mí
y refleja lo difamado
de las cosas inútiles
que existen para convencernos
de que solo somos
lugares humanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario