Te di tanto de mi,
compartí tanta intimidad contigo,
que todo lo que hago
me recuerda a ti.
Imagínate
algo tan cotidiano
como soltarme o amarrarme
el pelo,
y allí estás tú.
Cambiar las sábanas
y ahí estás tú.
Lavar la loza,
cortarme un dedo,
ver la sangre.
ahí estás tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario