sábado, 2 de mayo de 2020

2

Se me queman las arterias
de sentirte,
mi corazón ya no da más
de bombear fuertemente
tus palabras
tus últimas palabras
que recorren mi cuerpo
como si aún estuvieras
viva en mi cuero.

Y que ganas de arrancarme
el cuero, los paños
que cubren tristes
los huesos molidos
que me acompañan
en esta luna que ignoro
por que ya no me importan
lo símbolos, ni la obscuridad
si no el único
pedazo de flor marchitándose
enredada en mis pelos.

Y me recuerda.
Y me arrastra.
Me asusta.

Espero no te estés evadiendo
las verdades
Y que tu corazón bombee
el sonido de mis manos
rozando tus ojos
cerrados,
como queriendo atravesarte,
como al humo del cigarro,
para sentirte un poco menos
humana, menos filosa
y no entre tanto frío
por la ventana abierta
de la pieza, para que
se vaya el olor
del tabaco quemado.

Algo suena en mi corazón
como queriendo hacer ritmos
irregulares, como queriendo
confundirme, y me canta
ese bolero
en la versión más
terrible.

Que desoladora es la noche
en tu ausencia tremenda.




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