Hay veces que el mundo
es más que el mundo
y las espaldas partidas que lo cargan,
partiendo a buscar pan y risa,
son menos que la espalda del día a día.
Dicen que:
somos los de abajo,
los de piel gruesa
el cuenco infértil
del hongo desamparado.
El baile eterno con lo horrible.
Pero lo horrible no es más
que saber
que el baile se acaba
que jamás todo será,
que todo jamás será
así como lo queremos.
Lo horrible
lo carga el hombre.
Lo horrible es saber.
"Eres el propio mal de tu cabeza
el vertiginoso aleteo de tu consciencia.
La soledad más pura
la has traído desde tus venas,
y cargas la tristeza seca
con el barro de tus ojos".
¿Dónde andará
mi corazón?.
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