"La vida es así,
no se puede hacer nada
para cambiarla" decían,
yo reacio al dolor
me negué a crecer,
me negué a ser adulto.
Abrazo la herida
para entender
la poesía
de mis viejos,
y no juzgarlos
como juzga el otoño
a los kiltros de cuneta,
tan cansados y moribundos,
y ellos
tan dormidos en sus sillas,
tan esperanzados
de la muerte.
Sin embargo, todavía
alcanzo a mirar
la población donde crecí
como una película
muda
y dolorosa.
Crisis tras crisis
sufre el niño
que habita en mi
que no entiende aun
lo que es crecer
y amar el hogar,
su hogar.
y este Yo,
aun no sabe
si vive mucho
o si no sabe vivir.
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